Si has llegado hasta aquí, es probable que estés contando días: que sepas de memoria cuánto lleva cumplido tu hijo, tu pareja o tu hermano, y que hayas oído hablar del tercer grado en el locutorio sin que nadie te lo explicase.
El tercer grado no es un premio ni un favor: es una fase del cumplimiento prevista en la ley, con requisitos concretos y un procedimiento que se puede preparar, defender y recurrir. Muchas denegaciones no se deben a que la persona no reúna las condiciones, sino a que el expediente llega a la Junta de Tratamiento sin la documentación que acredita arraigo, trabajo y esfuerzo reparador.
En Bataller Abogados llevamos más de 25 años trabajando derecho penitenciario desde Barcelona, ante los centros de Catalunya y de toda España, y preparamos el expediente antes de la propuesta, no solo después de la negativa.
